10 Consejos para evitar el dolor articular

Consejos para evitar el dolor en las articulaciones. Recomendaciones para reducir el dolor articular. Nutrientes esenciales para los huesos.
13 septiembre 2018
10 Consejos para evitar el dolor articular

En este post podrás leer…

 

En España, cada año aumenta el número de personas que padecen enfermedades articulares como la artrosis, actualmente afecta a más de siete millones de españoles. Se producen por un desgaste progresivo del cartílago, que incide en cualquier articulación, pero las más perjudicadas son las de las manos, la rodilla, las caderas y la columna vertebral. Su prevalencia aumenta con la edad y es más frecuente en las mujeres, pero cada vez hay más jóvenes que sufren osteoporosis prematura.

Este deterioro del cartílago genera que los huesos se rocen unos con otros provocando dolor e inflamación. El dolor articular, es un síntoma que dificulta el día a día de muchas personas, ya que imposibilita que realicemos nuestras actividades cotidianas, disminuyendo nuestra calidad de vida.

Existen varios tipos de enfermedades articulares dependiendo de los síntomas que tengamos.

Si el dolor aumenta con el movimiento y esfuerzo y mejora con el reposo, este tipo de molestias es propio de los procesos degenerativos como es la artrosis.

Cuando el dolor se acompaña de enrojecimiento e inflamación de las articulaciones son síntomas típicos de la artritis reumatoide.

10 recomendaciones para reducir el dolor articular

Nutrientes para los huesos

Para disminuir el dolor articular, nuestro objetivo principal debe ser aumentar la regeneración de colágeno y reducir la inflamación. Algunas recomendaciones para ayudar a nuestro organismo a disminuir el proceso inflamatorio son:

  1. Mantener un peso corporal adecuado. Cuanto mayor sea nuestro peso, más tensión pondremos en nuestras articulaciones, especialmente en la cadera, espalda y en las rodillas. Cada kilo de más ejerce una presión de 5 kilos extra sobre la rótula al bajar o subir escaleras. Tanto el sobrepeso como la obesidad es una de las principales causas de que esta enfermedad aumente su progreso de una forma más rápida.
  2. Tratamiento con calor y con frío. Aplicar calor sobre la articulación que nos duele, resulta muy eficaz para el tratamiento de la artrosis. Nos alivia el dolor y además relaja la musculatura. Sin embargo, si la articulación está inflamada es aconsejable aplicar frío, sobre todo después de hacer ejercicio. Por las mañanas, la articulación está más rígida y nos genera mayores molestias, por ello es conveniente darnos una ducha con agua caliente para proporcionar calor a las articulaciones y acompañarlo con un masaje local.
  3. Realizar ejercicio. Es fundamental hacer ejercicio para favorecer la movilidad articular y potenciar la musculatura. Además, protege las articulaciones al fortalecer los músculos que la rodean, manteniendo unos huesos fuertes y suministrando energía para todo el día. Por otro lado, contribuye a controlar el peso mejorando nuestra calidad de vida. Se debe practicar una actividad física moderada, de 10 a 20 minutos al día, como caminar por terreno llano, montar en bicicleta, practicar natación, evitando deportes de impacto o de sobrecarga. Siempre debemos realizar un buen calentamiento antes de comenzar y ejercicios de estiramiento y de enfriamiento al acabar.
  4. Periodos de reposo. Cuando el dolor es más intenso, en este caso, debemos de intercalar periodos de reposo durante las actividades para recuperarnos.
  5. Evitar sobrecargar las articulaciones. No debemos de coger pesos excesivos, tenemos que evitar caminar por terrenos irregulares y no estar de pie mucho tiempo.
  6. No fumar. Es recomendable no tener hábitos tóxicos como el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, ya que reducen la masa muscular, conducen a la osteoporosis y aumentamos el riesgo de facturas. Por otro lado, fumar incrementa las probabilidades de padecer artritis y aumenta el tiempo de recuperación después de una intervención quirúrgica.
  7. Utilizar un calzado adecuado. Debemos de emplear un calzado con suela gruesa que absorba el impacto del pie contra el suelo al caminar, principalmente, cuando tenemos artrosis lumbar, de caderas o de rodillas. También podemos utilizar plantillas o taloneras de silicona. Es recomendable no utilizar zapatos con mucho tacón o suelas demasiado blandas o desgastadas, porque además de dolor y deformidad en los pies, este calzado puede sobrecargar las rodillas.
  8. Buen descanso nocturno. Dormir las horas suficientes repone la energía y de esta forma nos ayuda a controlar mejor el dolor. Cuando dormimos, las articulaciones también descansan, reducen el dolor y la hinchazón. Es aconsejable dormir en una cama plana para mantener una buena postura, es fundamental para el tratamiento de la artrosis.
  9. Tratamiento en balnearios. En los balnearios se utilizan aguas mineromedicinales que pueden ser de gran ayuda para el tratamiento de la artrosis, mejorando el dolor y ayudando a relajar la musculatura contracturada.
  10. Alimentación saludable. La alimentación debe ser equilibrada y rica sobre todo en vitaminas A, C, D, K, calcio y ácidos grasos Omega-3.

Nutrientes

Nutrientes esenciales para los huesos

Los tratamientos que actualmente más se utilizan para combatir los dolores articulares, son los que ayudan a regenerar el cartílago, utilizando materias primas de alta calidad. Para evitar el daño y promover la regeneración del cartílago una buena opción que ayuda a devolver la movilidad y la flexibilidad de las zonas afectadas sería incluir un suplemento alimenticio como PrimeNature Articulaciones&Huesos, entre los componentes más importantes que no deben faltar son:

Colágeno tipo II. Es la principal proteína de la estructura del cartílago articular y le proporciona resistencia y fuerza. En las enfermedades articulares se produce una disminución de esta proteína, generando una degradación de las articulaciones. Ingerir diariamente colágeno hidrolizado tipo II se ha demostrado que ayuda a regular la inflamación articular.

Glucosamina. Es una sustancia natural que se encuentra en el cuerpo, favorece la regeneración del tejido cartilaginoso. Estimula la producción de colágeno y disminuye la inflamación de las partes afectadas.

Condroitina. Forma parte del grupo de los glucosaminoglicanos, que son importantes constituyentes estructurales de la matriz extracelular del cartílago. Aportan al cartílago sus propiedades mecánicas y elásticas, ya que permite la entrada en el tejido de agua, nutrientes y otras moléculas. Se ha podido demostrar en diferentes estudios que los suplementos de condroitina inhiben la acción de las enzimas destructivas, lo que disminuye la progresión de la osteoartritis, alivia el dolor y los síntomas. Si se toma junto con la glucosamina, se potencia su efecto, son más eficaces.

MSM. Es un compuesto volátil del ciclo del azufre. Sus beneficios se relacionan por el aumento de las enzimas antioxidantes como N-acetilcisteína y glutatión, fundamentales para la degeneración, dolor e inflamación articular. El azufre es necesario para la formación del tejido conectivo y se ha observado que la concentración de azufre en el cartílago artrítico es muy baja en comparación con un cartílago normal. También se ha podido comprobar que el MSM mejora la movilidad articular.

Ácido hialurónico. Se trata de un polisacárido que forma parte del colágeno proporcionando hidratación, ya que es capaz de almacenar alrededor de mil veces su peso en agua. Es el componente substancial del líquido sinovial que protege y lubrica las articulaciones.

Vitamina K. Es una vitamina liposoluble imprescindible para la salud osteoarticular ya que participa en la producción de osteocalcina, hormona necesaria para mantener los huesos fuertes y sanos.

Vitamina C. Se trata de una vitamina hidrosoluble, que favorece la formación del colágeno. Por su acción antioxidante bloquea el daño causado por los radicales libres. Nuestro organismo no es capaz de producir la vitamina C, por lo que es importante incluirla diariamente en la dieta.

solución para articulaciones y huesos

Articulaciones & Huesos

CONOCER PRODUCTO