¿Cómo fortalecer el sistema inmunológico?

El otoño es la época del año cuando es muy común que nuestro organismo se debilite, bajan las defensas y el cuerpo es más vulnerable.
31 octubre 2019
Sistema Inmunologico

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El otoño es la época del año cuando es muy común que nuestro organismo se debilite, bajan las defensas y el cuerpo es más vulnerable, por ello es especialmente importante cuidar el sistema inmunitario en los meses en que comienzan a bajar las temperaturas.

El sistema inmunológico es esencial para el mantenimiento de una salud óptima ya que es el responsable de la defensa natural del cuerpo encargándose de identificar como nocivo un antígeno o una sustancia extraña e iniciar rápidamente un proceso para eliminarlo. El sistema inmune también responde frente a cuerpos extraños que penetran en el organismo y producen una reacción inflamatoria. Un sistema inmunológico fuerte además de ser la mejor protección frente a los resfriados, gripe y otras enfermedades respiratorias, también favorece la reparación celular.

A la vez el sistema inmunitario ha de reconocer lo que es propio para no atacar las estructuras del propio organismo, que es lo que sucede en el caso de las enfermedades autoinmunes.

Para ello, dispone de la inmunidad innata o inespecífica, formada por barreras naturales (piel, mucosas…) que actúan como escudo protector, ayudadas por defensas naturales como el pH del jugo gástrico, el manto ácido de la piel, las enzimas de las lágrimas o de la saliva y la microbiota o flora intestinal.

La fortaleza de tus defensas depende en un 75% de los hábitos de vida, según ha demostrado una reciente investigación del instituto Whitehead para la investigación Biomédica de Cambridge en Estados Unidos.

 

¿Cómo sabemos si tenemos las defensas bajas?

Hay síntomas que pueden indicarnos si tenemos las defensas más bajas de lo normal como encontrarnos mas cansados, heridas que tardan en cicatrizar, dolores musculares sin haber practicado ejercicio y fragilidad del cabello. También pueden ser señal de que el sistema inmunitario no está bien, las pequeñas infecciones repetidas. Muchas veces estos síntomas tienen relación por una mala alimentación y unos malos hábitos.

 

9 claves para aumentar el sistema inmune

Las claves para saber fortalecer y mantener en forma el sistema inmunitario para proteger al organismo frente a microrganismos, patógenos y otros cuerpos extraños son:

  1. Descansar: El sistema inmunitario se debilita cuando no logramos conciliar el sueño o dormimos menos de los que necesitamos. Debemos respetar las horas de sueño entre 6 y 8 horas, ya que la mayoría de las células de defensa se producen durante el descanso. Cuanto más horas durmamos mayor será la concentración de glóbulos blancos, que son las células encargadas de defender al organismo de las infecciones y de ayudar a eliminar los residuos e infecciones.

 

  1. Reducir el estrés. El estrés favorece que nuestro cuerpo se ponga en situación de alarma y se dispare el nerviosismo. Aunque no siempre sea fácil debemos de tomarnos las cosas con calma y centrarnos en los aspectos positivos que nos rodean. Los nervios y el estrés diario juegan un papel muy negativo en la salud de nuestro sistema inmune. Es este sentido, adoptar unos hábitos de vida saludable y saber relajarnos nos ayudarán a mejorar nuestra inmunidad.

 

  1. La alimentación. Es un factor muy importante para el sistema inmunológico. Existe una relación directa entre ambos, si es inadecuada o insuficiente, se produce una caída de las defensas, y por el contrario, si es equilibrada y completa, ayuda a mantenerlas en forma y las fortalece.

 

  1. Vigilar el peso. La obesidad y el sobrepeso es un factor de riesgo. Las personas con unos kilos de mas son más propensas a las infecciones. El sobrepeso altera el funcionamiento de la insulina, hormona encargada de facilitar energía a las células para que no se debiliten.

 

  1. Mantente hidratada. Para evitar que se acumulen las toxinas es esencial una buena hidratación. Si estas toxinas no son eliminadas quedan circulando en el torrente sanguíneo debilitando el sistema inmunitario.

 

  1. Cuida la flora intestinal. El sistema inmunológico no esta estructurado como un órgano centralizado, sino que se encuentra repartido por todo el organismo, en distintas estructuras y formaciones que interactúan entre sí, poniendo en juego gran número de células y sustancias diferentes. El intestino está formado por estructuras que impiden el acceso de las sustancias lesivas hacia el interior del organismo. Para ello, dispone de una barrera constituida por una capa de células que lo recubre, por enzimas digestivas y por la población bacteriana que constituye la microbiota. Otra de sus funciones es permitir la tolerancia inmunitaria de los antígenos favorables que llegan con los alimentos. Sin una flora intestinal saludable no conseguiremos absorber los nutrientes y nuestras defensas continuarán siendo bajas. Para ello, podemos tomar alimentos que aumenten la flora intestinal como los yogures, kéfir.

 

  1. Practicar ejercicio regularmente. La actividad física nos ayuda a reforzar el sistema inmunitario. El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo e incrementa la excreción del cuerpo de metabolitos dañinos. Además, el ejercicio también es muy buena forma de luchar contra el estrés. Debemos empezar realizando ejercicios moderados y poco a poco ir aumentando su intensidad. En general es recomendable realizar algún ejercicio aeróbico como nadar, montar en bici, caminar a paso ligero.

 

  1. Evitar hábitos nocivos como el alcohol y el tabaco. Los dos afectan a nuestro sistema respiratorio, al digestivo causándoles dificultades para realizar una función correcta.

 

  1. Incluir un multivitamínico. Para aumentar las defensas podemos ayudarnos de los multivitamínicos, ya que, en muchas ocasiones a través de la alimentación, no conseguimos proporcionar a nuestro organismo todas las vitaminas, minerales y antioxidantes que necesita. Entre los mejores complementos vitamínicos destaca PrimeNature 5 Frutas Plus, por su completa formula elaborado con ingredientes de elevada calidad entre los que podemos destacar:

  • Vitamina C. Fortalece la producción de interferón que es un factor celular que frena las infecciones y participa en la formación de colágeno, reduce la severidad de las gripes y resfriados.La podemos encontrar en las frutas, verduras y hortalizas.

 

  • Vitamina D. Promueve la salud de los huesos y juega un papel esencial en la regulación del calcio. Los alimentos con mayor cantidad de vitamina D son los pescados azules como el salmón y los lácteos.

 

  • Vitamina B12. Es una vitamina esencial para el metabolismo de las proteínas, participa en la formación de los glóbulos rojos en sangre. Contribuye en la maduración y en el desarrollo de las células. Los alimentos de origen animal como las carnes huevos o pescados son los que contienen elevada cantidad de vitamina B12.

 

  • Vitamina A. Favorece el mantenimiento de las barreras naturales contra las infecciones. La vitamina A es la encargada de reforzar la salud de las mucosas. La podemos encontrar en el hígado, mantequilla, nata y huevos.

 

  • Coenzima Q10. Nuestro organismo es capaz de generarla de manera natural, pero poco a poco a partir de los 30 años, va disminuyendo la cantidad que producimos. La Coenzima Q 10 es uno de los principales nutrientes del tejido cardiaco, al reducir los daños oxidativos, previene la degeneración del corazón y las insuficiencias cardiacas impedir la oxidación de los lípidos reduciendo el riesgo cardiaco, así como prevenir la aparición de varices y arañas vasculares.

 

  • Bromelina. Es un antioxidante que se encuentra en la piña. Los antioxidantes juegan un papel importante en la reparación del ADN dañado y en la estimulación de la habilidad del cuerpo para repararse. Los radicales libres son los que provocan una respuesta inflamatoria en las células, los antioxidantes trabajan para neutralizarlos y reducir esta respuesta.

 

  • Potasio.El potasio junto con el cloro y el sodio mantiene el equilibrio hídrico del organismo, es esencial para la síntesis del glucógeno hepático y muscular. Cuando tenemos déficit de potasio podemos sufrir debilidad muscular, contracciones involuntarias de los músculos y alteraciones en el ritmo cardiaco. Lasmejores fuentes de potasio son los plátanos, los albaricoques, las patatas y las ciruelas